producción
La preparación del té matcha empieza varias semanas antes de la cosecha, cuando las plantas de té se cubren para protegerlas de la luz directa del sol. Esto ralentiza su crecimiento y garantiza la obtención de una hoja más fina y tierna, dotada de un vivo tono verde y de un intenso sabor, además de un elevado nivel de clorofila. Tras la cosecha, realizada durante el mes de mayo, se pasa al estricto proceso de secado fuera del alcance de la luz solar y resultado del cual se obtiene el té tencha. Durante un delicado proceso, lento y manual, se seleccionarán únicamente las hojas nuevas que se hervirán hasta obtener una textura tierna de intenso aroma. Este proceso permite controlar la oxidación de las encimas. Tras ello se pasa al secado de las hojas en hornos especiales a altísimas temperaturas. El resultado es el Aracha Tencha, de delicado aroma. Tras el proceso de extracción de vetas y tallos se obtiene el Shiage Tencha que se someterá a la molienda, en molinos de piedra y a través de una técnica absolutamente artesanal de la que se obtendrá el matcha de calidad superior destinado principalmente a su uso en la ceremonia del té. En el proceso de molienda, las herramientas son tan importantes como la materia prima y es por ello que el matcha elaborado fuera de Japon posee una calidad inferior. Por otra parte, mediante los molinos industriales y a través de un proceso totalmente industrial, se obtiene el matcha culinario, cuyo uso irá destinado a la elaboración de todo tipo de platos.












































