historia
El budismo Zen, junto con el té verde en polvo, se instalaron en Japón provinientes de China de la mano del monje Eisai en 1911. Este tipo de té fue progresivamente olvidado en China pero no así en Japón, donde fue convirtiéndose en un importante elemento en los monasterios Zen y cada vez más preciado entre las altas esferas de la sociedad durante los siglos XIV a XVI. Las plantaciones de té japonesas fueron perfeccionando las técnicas de cultivo consiguiendo excelentes producciones de té matcha.
El té verde se consume desde hace muchos años en todo Oriente. En Japón este tipo de té juega un papel tan importante en la sociedad que se conoce simplemente como “Ochá” (té) y su popularidad, especialmente de la variedad Matcha, se ha propagado rápidamente hacia todo Occidente. Éste se encuentra al alcance de cada vez más gente en tiendas de San Francisco, Nueva York o Los Angeles. Su llegada a Europa ha sido un poco más lenta, pero ya se empiezan a descubrir sus saludables propiedades en las principales capitales como Londres, Paris o Milán. The Matcha House quiere convertir a Barcelona en la puerta de entrada a Europa de este preciado ingrediente japonés.












































